Mecanismos de defensa
Tu mente tiene un sistema de seguridad para protegerte de lo que no quieres sentir.
Nacieron en el psicoanálisis, con poca base experimental. Hoy la psicología científica ha encontrado apoyo para varios de ellos, pero no para todos, y a menudo los explica de otra manera.
¿Te suena?
Suspendes un examen y dices "total, esa asignatura no sirve para nada". O tienes un mal día en el trabajo y acabas discutiendo con tu hermano por una tontería. Tu mente está haciendo algo para protegerte.
Qué es
Sigmund Freud propuso que la mente usa estrategias inconscientes para protegerse de la ansiedad, la culpa o los pensamientos que no queremos aceptar. Su hija, la psicoanalista Anna Freud, las ordenó y describió en detalle en 1936.1 Algunos de los más conocidos:
- Negación: no aceptar una realidad dolorosa ("no me pasa nada").
- Proyección: atribuir a otros lo que no aceptamos de nosotros mismos.
- Racionalización: buscar razones lógicas para justificar algo que hicimos por otros motivos.
- Desplazamiento: descargar una emoción sobre alguien que no la ha provocado.
- Formación reactiva: mostrar lo contrario de lo que sentimos.
- Sublimación: canalizar impulsos hacia actividades aceptadas, como el arte o el deporte.
La puesta a prueba
Durante décadas, estas ideas se basaron sobre todo en la observación clínica. En 1998, Roy Baumeister y su equipo revisaron qué decía la investigación experimental de psicología social sobre siete mecanismos de defensa.3
Su conclusión fue mixta: varios mecanismos, como la formación reactiva, la negación o el aislamiento, tenían bastante apoyo empírico. Otros, como la sublimación, apenas encontraban respaldo. Y en muchos casos los procesos funcionaban de forma algo distinta a como los había descrito Freud.
Qué sabemos hoy
La psicóloga Phebe Cramer revisó el estado de la cuestión en el año 2000 y defendió que los mecanismos de defensa siguen siendo útiles para entender cómo nos adaptamos al estrés, y que pueden estudiarse con métodos científicos.2
En cuanto al desplazamiento, un metaanálisis de 2000 concluyó que la agresión desplazada (pagarla con quien no tiene la culpa tras una provocación) es un fenómeno real y consistente.4
Mito vs. realidad
Mito "Los mecanismos de defensa son siempre malos."
Realidad A corto plazo pueden ayudarnos a sobrellevar situaciones difíciles. El problema aparece cuando se vuelven la forma habitual de evitar los problemas en lugar de afrontarlos.
En tu día a día
- Si algo te irrita mucho en otra persona, pregúntate si tiene que ver contigo.
- Antes de descargar tu enfado, pregúntate con quién estás enfadado de verdad.
- Distingue razones de excusas: ¿lo harías igual si nadie te fuera a juzgar?
Fuentes
- Freud, A. (1936). Das Ich und die Abwehrmechanismen [El yo y los mecanismos de defensa]. Internationaler Psychoanalytischer Verlag.
- Cramer, P. (2000). Defense mechanisms in psychology today: Further processes for adaptation. American Psychologist, 55(6), 637–646. doi.org/10.1037/0003-066X.55.6.637
- Baumeister, R. F., Dale, K., y Sommer, K. L. (1998). Freudian defense mechanisms and empirical findings in modern social psychology: Reaction formation, projection, displacement, undoing, isolation, sublimation, and denial. Journal of Personality, 66(6), 1081–1124. doi.org/10.1111/1467-6494.00043
- Marcus-Newhall, A., Pedersen, W. C., Carlson, M., y Miller, N. (2000). Displaced aggression is alive and well: A meta-analytic review. Journal of Personality and Social Psychology, 78(4), 670–689. doi.org/10.1037/0022-3514.78.4.670